jueves, 6 de octubre de 2016

Suspicious minds

—Si me hubiera imaginado que eras tan callado, te habría dejado ahí, al borde de la ruta donde estabas con el dedito levantado. Manejar por la noche, solo, no me gusta, me aburro y me duermo y tengo que estar, como sea, a primera hora de la mañana en Guichón. Quiero ganar el concurso. Si gano acá, me hago de un nombre y después, ¿quién te dice? Hasta Yanquilandia, no paro.  Ya me veo en Las Vegas, Memphis y después, ¡Graceland! Sabés quién vivía allí, ¿no?
—¿Michael Jackson…?
—¡Ese vivía  en Neverland! —gritó— ¡No podés confundir a Elvis, al Rey, con ese…! —Por unos segundos, mantuvo la cabeza apoyada sobre el volante, como tratando de tranquilizarse.
—Cuando subiste al auto noté la expresión de tu cara. La sorpresa y admiración cuando viste mi traje. ¿Sabés cuánto me costó mandar a hacerlo? Es seda y esto que parecen lentejuelas, no lo son. Mirá —dijo mientras buscaba algo en la solapa. De pronto, en su ropa, se encendieron cientos de lucecitas que guiñaban como un árbol de navidad. ¿Y el peinado?, ¿y estas patillas…? ¡Es mi pelo!
—¡Claro! Solo bromeaba… Es increíble tu parecido.
—¡Ah, ya me parecía…! Disculpáme. Entonces, escuchá…
Love me tender,
Love me sweet,
Never let me go…
—Sí, es increíble tu parecido y cantás cómo él… Gracias por compartir conmigo tu arte.
Buscó en los ojos del otro un dejo de burla, alguna señal que le indicara que estaba mintiendo. Al no encontrarlo, apagó las guirnaldas de su traje y, con satisfacción, preguntó:
—¿De verdad te parece que soy bueno? ¿Qué puedo ganar el concurso?
—¡Claro! Sos muy bueno. De verdad.
—No es por parecer intransigente o engreído, pero no hay nadie que imite a Elvis como yo. Nadie…


Faltaban pocos metros para llegar a la carretera principal. Le había costado limpiar las salpicaduras de sangre de su ropa, pero ya estaba listo para volver a hacer dedo y llegar al concurso.
Tenías razón, estúpido, eras muy bueno. Ahora sé que no tengo rival, pensó mientras contorneaba la pelvis y cantaba:
Be bop a lula

She´s my baby…


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